Y ahí estaba yo, vestido negro con un cinto de satén sobre mi cintura, muriéndome de frio en el Ajusco, zapatillas sobre pasto, lodo y piedras, estas deberían ser especificaciones de una invitación, algo como Boda Campestre, o yo debí haber leído mejor la invitación, “Boda en Rancho Abajo”.
Finalmente y después de mucho conocerse uno [...]















